Seis meses en Bolivia

Han sido como seis meses que he vivido en Bolivia y a mediados de agosto ya estaré trasladando mis tiendas al Paraguay. Para mí, este tiempo ha servido bien su propósito de renovación personal, estudio y reinserción en América Latina retornando después de 18 años.
¿Hay algo que quisiera confiar a este blog antes de dejar Bolivia? Creo que estarán en su lugar tres cosas:
  • una palabra de gratitud, 
  • unas observaciones sobre el país 
  • y algo más sobre la misión oblata por aquí.

Lo primero es una palabra de gratitud a mis hermanos oblatos que me acogieron con mucha amabilidad y supongo paciencia. Con su ayuda tenía que acostumbrarme de nuevo a la vida de soldado raso. Me he sentido muy a gusto en la casa central de Cochabamba donde he vivido y desde la que escribo, e igualmente en la Parroquia oblata Villa Pagador y en la casa de formación del BOLPER, los dos en la misma ciudad, comunidades que he visitado con frecuencia y donde he podido ejercer un poco de ministerio. Llevo para siempre conmigo el testimonio del P. Oscar Dewulf quien fuera aún a los 74 años fiel amigo de los menores delincuentes del "Centro de Infractores" local; Oscar falleció inesperadamente el pasado mes de julio. He también vuelto a ver o llegado a conocer a casi todos los oblatos de la provincia y he visitado un par de otras comunidades. ¡Un gran Dios-se-lo-pague, hermanos!

Segundo, para decir algo más de los oblatos aquí conviene, me parece, comenzar por el país. Pocas semanas atrás participé en las jornadas anuales de estudio de la provincia que esta vez tuvieron como tema la realidad boliviana. A esto se añade lo que uno puede captar con los ojos y oídos de recién llegado. No exagero cuando digo que me quedé encantado de este país tan extenso, de climas tan variados desde los hielos de los Andes hasta las llanuras tropicales, de muchas culturas diferentes pero con prevalencia indígena, de interminables, vivas manifestaciones populares sobre temas políticos, y de mucha hondura religiosa. Estoy contento de haber pasado mi sabático en suelo boliviano porque siempre me ha interesado el tema de las culturas, sobre todo indígenas; encuentro, además, bien interesante el proceso político actual que puso sobre su agenda la valoración de todo lo autóctono. Por primera vez Bolivia tiene un presidente, Evo Morales, que proviene de la gran mayoría indígena del país.

Esto no quiere decir que habría que idealizarlo todo. No faltan incoherencias resultando en protestas masivas contra ciertos decretazos y a críticas de la Iglesia contra decisiones ideológicas que no favorecen el pueblo, por ejemplo en el campo de la educación. Pero incluso entre los critican al gobierno hay muchos que dicen: esta valoración de las culturas locales y el favorecimiento de las grandes mayorías ya no podía esperar más. Aunque cambie el gobierno un día, muchos cosas ya serán irreversibles.

Tercero: Volviendo a los oblatos, me parece que es este tiempo de cambio con sus conflictos inherentes que revela mejor lo que los misioneros OMI ha contribuido al país y lo que tendrán que contribuir todavía. La historia nos ha colocado aquí desde el principio en el ojo de la tormenta cuando la Iglesia nos pedía en 1952 estar presente en las minas de estaño para contrarrestar los radicalismos políticos. Después de un corto aprendizaje los oblatos han sabido elegir su puesto, que era el de la solidaridad con los mineros cruelmente explotados. Generaciones de líderes sindicales y políticos ha sido formados por nuestra congregación y un oblato, el P. Mauricio Levebvre, un día 21 de agosto hace exactamente 40 años, ha derramado su sangre en medio de esta lucha por la justicia social.

¡En Bolivia hemos evangelizado a los pobres, y no solo en las minas sino en muchos otros lugares, e incluso por la palabra impresa y los medios audiovisuales! La mística misionera de desear encontrar a Cristo en el pobre y de al mismo tiempo querer aportarle la buena noticia de Cristo, sigue viva en los Misioneros Oblatos de María Inmaculada de Bolivia. ¡Qué lindo testimonio dio en estos meses un líder de izquierda, que se declara ateo, cuando dedicó un libro a la Iglesia defendiéndola contra ciertas críticas desde el poder actual; en primer lugar allegaba la solidaridad de varios oblatos!

Dejo este país andino enriquecido de muchas maneras y espero que el espíritu misionero oblato que he encontrado aquí contribuya todavía mucho más al continente latinoamericano. ¡Muchas gracias, hermanos de Bolivia!









¿Disgustado? Piensa en Samuel...


A veces un pasaje bíblico nos llama la atención. ¿Por qué será? Comparto con ustedes unos versos del primer libro de Samuel. 

La situación es la siguiente: El pueblo de Israel acaba de pedir un rey y el viejo profeta Samuel está disgustado. ¿Acaso no saben ellos que solo Dios puede ser su rey? Finalmente, después de consultar a Dios, Samuel les hace caso pero no sin manifestar a la gente que no está de acuerdo. Después de eso...

"Todo el pueblo dijo a Samuel: «Ruega al Señor, tu Dios, por nosotros, para que no muramos; porque a todos los demás pecados nuestros hemos añadido esta maldad de pedir un rey.» Pero Samuel les contestó: «No teman. Es cierto que han hecho esa maldad. Pero ahora, no se alejen de Señor y sírvanlo con todo su corazón… Porque el Señor no rechazará a su pueblo en atención a su gran Nombre, ya que se ha dignado hacer de ustedes su pueblo." 

Y luego viene el verso que especialmente me ha llamado la atención:

"Por mi parte, ¿cómo cometería este pecado de no interceder por ustedes ante el Señor o de no enseñarles el camino bueno y recto?" (1 Samuel 12,19-23)

Samuel está disgustado pero no dejará de interceder por la gente. Así está imitando al mismo Dios que no nos abandona aunque no esté de acuerdo con algunas de nuestras actitudes. 

¿No nos da este profeta un lindo mensaje para nuestros momentos de disgusto?

What else is missing in our personal and communal conversion?

In a recente message from Fr. Louis Lougen, OMI, superior general, the following caught my attention:

  • "The Mission is God’s. As missionaries, we are simply called and sent in life-giving interaction with a passionate God
    • We may have retreated into inertia by a sense of being overwhelmed with the reality of the poor today, the power of mass media over society, the seduction of technological globalization and the indifference or antagonism toward religion/Church/God in our society. 
    • We must rekindle our faith in small things done with God’s power which topple Goliath or the walls of Jericho. Our faith sees the effect of the small mustard seed, the yeast in the dough and the power of the cross. Do we believe?"
    • "Saint Eugene’s heart embraced the poor and whenever he saw needs, he began to act and organize a response. His heart belonged to God and so it belonged to the poor."
    • "We must discern priorities and we will evangelize through small Gospel actions in favor of the poor. I am convinced that such evangelization is in and through the witness of a discerning community."
    Full text

    ¿Qué más falta en nuestra conversión personal y comunitaria?


    En un reciente mensaje del P. Luís Lougen, OMI, superior general, me llamó la atención lo que sigue:

    • "La Misión es de Dios. Como misioneros estamos simplemente llamados y enviados en una interacción de donación de vida con un Dios apasionado
      •  Tal vez hemos sido constreñidos en la inercia por un sentido de ser sobrepasados por la realidad de los pobres de hoy, el poder de los medios de comunicación sobre la sociedad, la seducción de la globalización tecnológica y la indiferencia o el antagonismo hacia la religión/la Iglesia/ Dios en nuestras sociedad. 
      • Tenemos que reavivar las brasas de nuestra fe en las pequeñas cosas hechas con el poder de Dios que derribó a Goliat y los muros de Jericó. Nuestra fe ve el efecto del pequeño grano de mostaza, la levadura en la masa y el poder de la cruz. ¿Lo creemos?"
    • "San Eugenio abrazaba a los pobres y donde fuera que vio necesidades comenzó a actuar y organizar una respuesta. Su corazón pertenecía a Dios y por eso pertenecía a los pobres."
    • "Debemos discernir prioridades y evangelizaremos a través de pequeñas acciones evangélicas en favor de los pobres. Estoy convencido de que una tal evangelización se hace por y a través del testimonio de una comunidad que discierne."
    Mensaje completo

    Un ateo dedica su libro a dos oblatos

    Ayer aquí en Bolivia asistí al lanzamiento de un nuevo libro, con un título un poco especial: "El Evangelio es la Encarnación de los Derechos Humanos". ¡Y este libro se ha dedicado a dos oblatos, los padres Gregorio Iriarte y Roberto Durette!

    Al mismo tiempo el autor Filemón Escóbar, conocido líder sindical y político, es un ateo declarado. ¿Cómo se explica el tema de su nueva obra y en particular la dedicación de la misma a dos misioneros de Jesucristo?

    La trayectoria política de Filemón ha comenzado en las minas del Altiplano y lo ha llevado hasta contribuir a la fundación del actual partido en el poder, el MAS (Movimiento Al Socialismo). El autor ha ocupado altos cargos en el gobierno de Evo Morales pero ahora se está distanciando de este gobierno por las actitudes poco tolerantes del mismo y en particular sus esfuerzos de ejercer mucho control sobre la Iglesia.

    Es en este contexto que el autor ha querido expresar su posición por un nuevo libro. En contra de la política del gobierno desea resaltar lo que la Iglesia - y en ella los oblatos - han hecho por todo el país en la época de la dictadura.

    Uno de los que presentaron el libro nos dijo, y esta frase me quedó: es en los movimientos populares donde se encuentra la verdadera historia de Bolivia.

    ¿No podemos decir que defendiendo los derechos humanos los oblatos han contribuido a encarnar el evangelio en la historia del país? El título del libro viene de un activista sindical que en la ocasión defendía a algunos sacerdotes presos.

    Me gustaría darle la vuelta al título; no "El Evangelio como encarnación de los Derechos humanos" sino "La defensa de los Derechos Humanos como encarnación del Evangelio". - Cuando la misión se vive  así se usa un lenguaje que muchos pueden entender - por lo visto hasta los ateos. ¡Felicidades a los oblatos de Bolivia!

    Ante el secularismo: apuntes del P. Mingo Di Meo OMI


    El P. Mingo Di Meo OMI (Uruguay) comenta lo siguente sobre la entrada "Ante el secularismo..."

    Mis preocupaciones: 
    • que como Iglesia a veces veo que "la base de ésta" no está preparada a este "nuevo frente de la evangelización", ni estamos preparados ni nos preparamos a la "convivencia y anuncio" en una sociedad que es o va  a ser secular/secularizada.
    • Formar a nuestra gente, nuestros laicos, porque van a ser ellos los primeros que entran en contacto y dialogo con el mundo secularizado. Jesús no siguió paso a paso a los discípulos sino los formó y los envió. 
    Surge una pregunta: ¿por qué los primeros cristianos estaban dispuestos al martirio y hoy no se tiene el coraje de "declararse plenamente cristianos"? Es más difícil hoy anunciar pero al mismo tiempo hay más oportunidades de formarse. HAY QUE LLEGAR A HACER LA PROFUNDA EXPERIENCIA DE DIOS porque simplemente "saber" de Dios no "inflama" el corazón a anunciarLo, solamente la experiencia nos da esta fuerza y este coraje.

    Para mí hay una diferencia entre "el racionalismo" de la edad moderna y "el vacio" actual. Antes el racionalismo ponía "la diosa razón" en primer lugar, pero hoy no es claro qué "dioses" se siguen, cuáles quiere presentar esta sociedad secularista. En parte se quiere rechazar una "anticuada y anacrónica" imagen de Dios pero antes que nada creo que el secularismo moderno QUIERE HACER UN TRABAJO DE DIVISIÓN, APAGAR CADA OPORTUNIDAD DE COMUNIÓN E IMPLEMENTAR SIEMPRE MÁS EL INDIVIDUALISMO Y ASÍ ABRIR CAMINOS AL CONSUMISMO.

    Algo fundamental a entender es que siempre más (y en algunos lugares, como Uruguay, eso ya es realidad desde unos siglos…) la Iglesia no va a tener "beneficios" por su prestigio sino por la confianza que van a "ganarse" los mismos eclesiásticos y cristianos. Hay que pasar de la Iglesia-poder a la Iglesia-autoridad moral (Cf Paolo VI, "el mundo no quiere maestros sino testigos").

    Desafíos: aceptar y prepararse (en todos los aspectos) a ser nuevamente minoría, levadura, sal en la masa y no la masa… Por eso SER ESPECIALISTAS DEL DIALOGO Y DESARROLLAR UN PAPEL "CATALIZADOR" EN NUESTRA SOCIEDAD DONDE AYUDAMOS A ÉSTA A ENCONTRAR LOS FUNDAMENTOS HUMANOS DE SUS VALORES Y OFRECEMOS "EL PLUS" DE LA FE A QUIEN QUIERE.

    Comparto lo que usted escribía en el párrafo: ¿Cuáles son las condiciones de misión en un mundo secular? (ver aquí)
    • La vocación cristiana en este momento histórico para mi pasa mucho por "ser compañeros de camino" de nuestra sociedad, de nuestros hermanos "distintamente creyentes". 
    • Nuevamente afirmo que hay que "profesionalizarse" en el dialogo abierto, maduro a nivel científico, filosófico y fundado sobre una experiencia de Fe testimoniada por la vida cotidiana. En muchos casos se nos ofrecerá la "oportunidad" de Pablo en el Areópago: habrá que aprovechar del vacío existencial, de la gana de "algo más" por parte del dialogante para anunciarle así la "persona de Jesucristo". 

    En todo esto me pregunto cuál puede ser nuestro papel misionero como oblatos. ¿No tenemos que ser nosotros estos especialistas del dialogo? No nos toca a nosotros "salir de los lugares seguros" (¿parroquias?) para ir a iniciar nuevos caminos? En un mundo secularizado, individualista y consumista nuestra C 37a no es extramente actual? ¿No es ese un instrumento prioritario de evangelización en el cotidiano?

    Recibido el 29/05/2011

    Paraguay, 21 - 05 - 2011


    The days around May 21, 201,1 I spent in Paraguay. Msgr Lucio Alfert, OMI was celebrating his 25 years as a bishop right on our Founder's 150th anniversary.

    Los días alrededor del 21 de mayo 2011 las pasé en el Paraguay. Mons. Lucio Alfert estaba celebrando sus bodas de plata episcopales justo en el 150 aniversario de San Eugenio.

    Les journées autour du 21 mai j'étais au Paraguay. Msgr Lucio Alfert celebrait ses 25 ans d'évêque juste au jour du 150 anniversaire de Saint Eugène.

    Colonizar u hospedarse - una cita citable para misioneros

    Encontré una linda cita de un tal José Laguna (un español que desarrolla un trabajo social en Madrid, también es músico, pero no sé mucho más de él). 


    La alternativa que pone delante de nosotros, colonizar o hospedarse, me está haciendo pensar, como misionero que soy. No es tanto cuestión de obras grandes o pequeñas, o de qué hacemos - es cuestión de actitudes.


    P. Guillermo Steckling o.m.i.


    "Dos maneras diametralmente opuestas de acercarse a la realidad, dos formas de intentar transformarla: colonizar u hospedarse


    El colonizador exporta su concepción y modo de vida allí donde va. Convencido de que su modelo es el ideal, intenta arrastrar a los demás hacia él. En ningún caso se planteará renunciar a sus cotas de bienestar o consumo. 


    El huésped, por su parte, dialoga con la cultura que la acoge, valora otros modos de entender la vida ..."

    De: Hacerse cargo, cargar y encargarse de la realidad. Hoja de ruta samaritana para otro mundo posible. de José Laguna (Cuadernos CJ 172, Febrero 2011, p.19). El texto completo se puede descargar aquí.


    El artículo completo tiene como hilo conductor una meditación sobre la parábola del buen samaritano, interpretándola desde la realidad actual. 



    Discípulos misioneros ante el secularismo (1)

    Discípulos misioneros ante el secularismo (1)

    Reflexiones a partir de un libro de Charles Taylor   
    (1ª de dos partes)

    Introducción

    En los años en que he estado al servicio de la Misión en el mundo entero, uno de los sujetos de conversación más frecuentes ha sido el secularismo. El tema se hacía presente de varias maneras: como alarma ante la hostilidad entre ciertos medios de comunicación y el mundo de la fe, como preocupación por el envejecimiento de los que asisten en la liturgia, como sorpresa ante las pocas vocaciones religiosas y sacerdotales en el mundo occidental, como preocupación por nuestro mismo estilo de vida, como desconcierto ante cierta polarización entre liberales y conservadores en partes de la Iglesia. En el fondo, se sentía la preocupación propia de cualquier cristiano, de cualquier discípulo misionero: ¿no está la no-creencia ganando más y más terreno?

    Sorprende la vehemencia con que se escuchan en el mundo occidental, ciertas voces que rechazan valores fundamentales de la tradición cristiana y quieren hacer desaparecer del espacio público los símbolos de nuestra fe. Hay quienes niegan la existencia de Dios de una manera desafiante y burlona. No estábamos acostumbrados a todo esto e, inseguros, nos preguntamos cómo ubicarnos, cómo reaccionar. ¿Debemos defendernos decididamente y a grandes voces, o tácticamente conceder una parte del terreno en busca de alianzas, o tal vez callarnos del todo por un tiempo?

    Charles Taylor
    Recientemente he tenido oportunidad de reflexionar sobre el tema leyendo un grueso volumen sobre nuestra actual "edad secular", Charles Taylor, A Secular Age (Cambridge, Massachusetts 2007). Mi reflexión parte de esta lectura que encontré muy provechosa. Quiero también tomar en cuenta lo que he podido observar en diferentes áreas de misión, y tratar de integrar cosas que he leído anteriormente. Escribo mi resumen ya de vuelta en América Latina, desde Bolivia y cerca del lugar de mi próxima misión. Creo que el tema tiene relevancia también para este continente. En un mundo globalizado el secularismo nos influye de menor o mayor grado a casi todos, y a todos tarde o temprano se plantea la pregunta: ¿cómo situarnos desde la fe?

    Así lo ha visto también el reciente Capítulo General de los Oblatos de María Inmaculada cuando en Octubre 2010 decía:

    "Jesucristo  es  el  centro  de  nuestra  vida  y  nuestra  misión  para  llevar  la Buena  Nueva  a  los  pobres.  Al  hacer  frente  a  los  desafíos  de  hoy  de nuestros    distintos    contextos,    que    incluyen    la    globalización,    la secularización,  la  inculturación  y  las  tecnologías  de  la  información, estamos   llamados   a   tomar   parte   en   'cruzar   fronteras'…"

    ¿Qué es el secularismo?

    ¿Qué se quiere decir cuando uno afirma: vivo en un mundo secularizado ? ¿Es algo malo o tiene también su lado bueno? Comúnmente se hace distinción entre "secularidad" y "secularismo". A la secularidad, por ejemplo la secularidad del estado que hoy día está separado de la iglesia, los cristianos le reconocen muchos aspectos positivos mientras que el secularismo sería una posición que es directamente negativa frente a la fe. La distinción misma demuestra que los cristianos nos encontramos aquí dentro de un terreno conflictivo. Es un hecho que el espacio de la creencia disminuye en muchas culturas y que las comunidades de fe se encuentran en la defensiva o frente a una falta de interés.

    Aquí en Bolivia por ejemplo se constata que la sociedad civil y los líderes toman más distancia de la iglesia que en el pasado. En países europeos se discute la cuestión de símbolos religiosos en espacios públicos. Hay quienes usan modelos matemáticos para predecir que en varias naciones se va simplemente extinguir la religión; el estudio se hizo con datos de Australia, Austria, Canadá, la República Checa, Finlandia, Irlanda, Países Bajos, Nueva Zelandia y Suiza - en todas estas naciones se extinguiría la religión (BBC, 22 de marzo 2011).

    El libro de Taylor aconseja el análisis cuidadoso y la serenidad, y recomienda estudiar no solamente los diferentes desarrollos estadísticos y de la opinión pública sino profundizar en la historia. En cuanto al momento actual su análisis se centra en la pregunta: ¿Cuál es la nueva condición en que se encuentra el que cree? (p.3)

    Hay varias teorías sobre el fenómeno de la secularidad. Se puede decir que cada una tiene como tres pisos: a nivel de tierra se constata e investiga la disminución de la práctica religiosa, en el sótano se busca establecer las razones (hay diferentes hipótesis) y en el piso superior se aventuran pronósticos para el futuro (p. 431) . Por ejemplo, alguna teoría dice que la religión va a sobrevivir solo donde está unida a una causa cultural o nacionalista. En general, las teorías clásicas de secularismo pretenden que la religión va a disminuir más y más.

    Pero no todos están de acuerdo con las teorías clásicas. Existe por ejemplo la teoría sociológica de la  "economía" religiosa (Stephen Warner, 1993), que da cuenta del hecho que hubo épocas de crecimiento religioso en plena modernidad, y que hoy existen grupos basados en la fe religiosa que, al responder bien al "mercado" actual, se hacen cada vez más fuertes.

    Taylor no hace referencia a esta teoría pero insiste que no hay que quedarse en razonamientos demasiado simplistas, reduccionistas. Si uno ve el contexto más amplio de la historia de la modernidad tanto lo positivo como lo negativo del mundo actual secularizado aparece en una luz distinta. Modernidad y fe no son incompatibles y hay lugares y tiempos cuando movimientos religiosos han relevado el desafío con éxito. El tener una visión más amplia del secularismo significa para el que cree que va a encarar el futuro con menos preocupación, y por otro lado también que va a mirar el pasado con más humildad.

    Se ha dicho que no hay nada más práctico que una buena teoría. Una falsa teoría (del estilo "todo va a ir abajo") puede convertirse en una profecía que contribuye a su propio cumplimiento.

    Para tener un buen juicio  sobre nuestra época secularizado es importante conocer sus raíces históricas. Nace en una determinada región geográfica, la del Cristianismo latino en la cuenca del norte atlántico, como uno de los fenómenos de la época moderna (del 1500 hasta hoy). El secularismo se debe al florecimiento de un humanismo moderno que al inicio hacía referencia a Dios pero luego se volvía más y más inmanente. Muchos creen hoy que para la sociedad no puede haber otros objetivos que los humanos. Creer en Dios o no se convierte así en una opción puramente personal, y en ciertos ambientes, como puede ser el académico, la opción por la fe se desacredita de gran manera.

    Echemos una mirada a varias características de la época moderna que a algunos les ha llevado al rechazo de la fe en Dios. Las mismas características podrían también llevar al que cree a una fe más adulta y profunda.

    ¿Cómo se caracteriza la época moderna?

    Es entonces entre el 1500 y el tiempo de hoy que el mundo occidental ha entrado en una nueva época, la de la modernidad. Este cambio significa una progresiva independización del mundo del ámbito del sagrado. Con eso para la fe y la religión cambian las reglas de juego. Repitamos que esto no quiere decir que la fe y la religión necesariamente tendrán que quedar fuera de juego; el secularismo radical no es una consecuencia necesaria de la modernidad aunque algunos lo afirman.

    Entre las características de los tiempos modernos se pueden mencionar las siguientes.
    1. El mundo se encuentra desencantado. - Se diluye la creencia en un mundo poblado de espíritus y casi todo se desmitifica; al inicio del proceso quedan todavía Dios y el demonio. Se disminuye el sentido de los objetos y las personas sagrados, por ejemplo los reyes o los monjes. La creación misma ya no se entiende como un cosmos de órdenes jerárquicos sino se siente como un vasto, inhóspito universo, objeto de la investigación científica y material para el avance técnico.
    2. El yo se siente amortiguado, protegido. - La persona moderna ya no se quiere dejar impresionar por lo que no es realidad objetiva reconocida por las ciencias naturales. Se toma distancia de todo, todo se objetiviza. El individuo crece en importancia. La concepción del tiempo cambia también: poco a poco se acaba con los tiempos mayores y solemnes; el tiempo se ve más y más como un recurso utilizable.
    3. La sociedad ahora está basada en un nuevo orden moral. - La ética ya no es explícitamente cristiana sino quiere construirse solo sobre las leyes del universo y la razón. Esto es muy conveniente después de las guerras de religión en Europa; hay que encontrar un terreno neutro. La nueva sociedad se concibe como igualitaria y existe solo para el beneficio mutuo de las personas - no para la salvación, o la gloria de Dios. Las personas no se ven tanto como parte de un grupo sino como individuos; la libertad de optar se aprecia como un valor muy alto. Se exalta la disciplina en el trabajo, y el bienestar se funda en el comercio mientras que se eclipsa el ideal del héroe guerrero. En principio se quiere igualdad y derechos humanos universales aunque la realidad sigue contradiciendo el ideal. Se cree en el progreso continuo de la humanidad.
    Ha nacido así un nuevo imaginario social: ahora ya es posible una convivencia de ciudadanos sin necesidad de jerarquías preestablecidas y en la cual todos tienen acceso directo a la totalidad de los beneficios. Espacios públicos como los medios de comunicación refuerzan el control que ejerce el pueblo que es el nuevo soberano.

    Hay que añadir que en la historia de los últimos 500 años hubo muchas contestaciones a los lados débiles de la modernidad, por ejemplo en Kant, Nietzsche o Marx. Los últimos 50 años a partir del 1968 se pueden caracterizar como una verdadera revolución cultural; algunos hablan de post-modernismo. Taylor piensa que todo en el fondo se queda dentro del marco de la edad moderna.

    En este contexto también han nacido nuevas comunidades de fe y se han inventado nuevas formas de iglesia. Pero hoy por hoy el clima no es muy acogedor a la fe cristiana y a las comunidades de fe. Muchos viven en un mundo que se imaginan sin transcendencia y dicen que las ideas religiosas no hacen sino distraer al hombre de la felicidad modesta y ordinaria que se puede obtener y que para lograse necesita el esfuerzo de todos. Los que piensan así, a menudo no quieren permitir alternativas a su manera de pensar; dicen que gracias a la modernidad hemos llegado a ser adultos y no podemos volver atrás.

    (continuará mañana)

    Discípulos misioneros ante el secularismo (2)

    Discípulos misioneros ante el secularismo (2)

    Reflexiones a partir de un libro de Charles Taylor   


    (2ª de dos partes)
    (Ir a la 1º parte)


    Viviendo en la época moderna, ¿tenemos que llegar necesariamente al secularismo?

    Como dijimos, es importante profundizar en la historia. Por un lado, a los creyentes el conocimiento histórico nos va a llevar a ser más humildes. Ha habido guerras de religión y alianzas cuestionables con el poder político. La historia va a revelar igualmente que tampoco los no-creyentes pueden colocarse en un plan moral superior. ¿Qué análisis merece la historia de la modernidad?
    1. Una de las grandes fuerzas propulsoras de la época moderna fue la necesidad de superar las guerras confesionales europeas. En el nuevo estilo de sociedad del Iluminismo se valoraba la cortesía en vez de la confrontación, y las energías se dedicaban a la erudición y el comercio en vez de buscar la gloria en las hazañas bélicas. Como no había ya acuerdo sobre la base de la religión se buscaban otros fundamentos para establecer una ética. El éxito de este esfuerzo se puede celebrar como un gran logro para la humanidad. Pero es también cierto que con el tiempo la imagen de Dios se hacía cada vez más distante y al final se llegó a un humanismo que rechazaba a un más allá.
    2. Los antecedentes a estos logros históricos se encuentran en diferentes reformas, tanto dentro la Iglesia católica como por vía del protestantismo; un denominador común de las reformas es buscar la santidad de todos, incluyendo a los laicos. Esto ha despertado grandes energías; por otra parte, en la vertiente protestante se llega a acabar con las vocaciones cristianas especiales que van más allá del florecimiento humano natural.
    3. Aunque se logra una época de relativa paz, la modernidad causa desde el principio profundos malestares. Se siente la estrechez de una vida basada solamente en la razón, pero lo fundamental es que la existencia en un mundo de poca profundidad para muchos ya no tiene sentido. Como reacción, nace el romanticismo con su nuevo aprecio de lo "sublime" en la naturaleza. Otros quieren recuperar lo heroico, lo grandioso en contra de una vida demasiado reglamentada; este deseo está en la raíz de los devastadores totalitarismos de siglo XX. 
    4. A los últimos cincuenta años se puede hablar de una nueva fase dentro de la modernidad.  Algunos le dan el nombre de "la época de la autenticidad" y la describen como una verdadera revolución cultural que se caracteriza por un individualismo expresivo. La revolución sexual es un factor medular en este cambio. En cuanto a la religión, en todo el mundo occidental se ha debilitado mucho la conexión entre civilización y religión. Las Iglesias históricas se ven delante de un gran desafío: ¿cómo llegar a comunicarse con la generación joven nacida en este nuevo ambiente? 
    Analizando estos desarrollos se constata también que no todo el mundo está navegando según soplan los nuevos vientos. De hecho el ser humano de nuestra época se siente muchas veces empujado en direcciones diversas:
    1. En relación a la finalidad de la vida aparece la cuestión: ¿en qué consiste la plenitud de la vida? ¿Se encuentra solo en la pequeña felicidad que se me ofrece hoy y mañana, o hay algo más grande que transciende nuestros horizontes?
    2. En relación a la ética se levanta la duda: ¿Qué me puede motivar a perseguir los grandes ideales de la modernidad como el reclamar derechos iguales para todos, a nivel planetario? Y en conexión a esto surge la pregunta: ¿Cuál es el lugar del sacrificio en la vida humana? ¿Cómo puede tener sentido dar la vida por otros?
    3. En todo esto se nota una búsqueda de lo espiritual, que se expresa entre otras cosas en el arte y en los grandes momentos celebrativos; un ejemplo son los funerales de la princesa Diana.
    4. Incluso muchos creen en Dios y en Jesucristo pero sin pertenecer a una comunidad de creyentes.
    Todo esto hace afirmar a Taylor que por un lado "la presente cultura fracturada y expresivista... parece ofrecer poca hospitalidad a la creencia" y que "la cultura de consumo aún absorbe gran parte de nuestro tiempo y energía"; por el otro lado "el sentido de que hay algo más se quiere imponer.... Nuestra época está muy lejos de establecerse en una cómoda incredulidad" (p. 727).

    ¿De qué manera nos situamos como cristianos, es decir como "discípulos misioneros"?

    A. Para responder a esta pregunta conviene comenzar desde la debida valoración de todo lo que es positivo en la edad moderna y la presente "época de la autenticidad".
    1. Ciertos aspectos de la secularidad como los derechos humanos, el respeto a la autonomía de la ciencia, la separación entre Iglesia y estado, traen grandes beneficios. Como estos conceptos nacieron históricamente de la fe cristiana los cristianos hasta podemos clamar ciertos derechos de paternidad y maternidad en la cultura occidental actual.
    2. Hay que reconocer todo lo positivo del desarrollo técnico actual sin precedentes, el cual incluye la medicina, la comunicación, el transporte, etc. Es con razón que estos avances dan mucho prestigio al pensamiento moderno.
    3. El nivel ético del nuevo orden moral en ciertos aspectos es muy alto, como raras veces en épocas anteriores: se exige que todos se deben tratar como iguales, la justicia se tiene que respetar a nivel mundial, hay que respetar la libertad de las personas, etc.
    B. Antes de entrar en el diálogo con la cultura actual los cristianos no podemos saltarnos el "mea culpa", incluso el "mea maxima culpa" por los errores y pecados que contradicen lo que Cristo nos dejó en herencia.
    1. Hay evidentes faltas morales - abusos sexuales, abusos de poder, falta de solidaridad con los más vulnerables, etc. - que necesitan ser reconocidas sin buscar excusas.
    2. Tocando algo más fundamental, es tiempo de darnos cuenta que en gran parte la concepción de Dios como ser distante y frío que encontramos al inicio de la edad moderna, y que finalmente lleva a muchos a la no-creencia, es reacción contra falsas imágenes de Dios que los mismos cristianos a veces hemos pintado: de un Dios que inspira más temor que amor, o un Dios que se puede comprar con sacrificios y así instrumentalizar para nuestras propias causas.
    3. Debemos vivir delante de Dios con la confianza de niños pero la sociedad actual no es condescendiente con un infantilismo de respuestas rápidas y fáciles; aquí cabe otro mea culpa. El ateísmo clama incluso una superioridad ética por enfrentarse con gran valentía a esta realidad dura de que supuestamente estamos solos en el universo, sin Dios, y que lo mismo debemos asumir con nuestras responsabilidades. ¿Mostramos como cristianos una responsabilidad adulta ante los cuestionamientos duros que la realidad nos impone? La parábola de los talentos vendría muy al caso.
    C. Auto-afirmación. En medio de los frecuentes ataques a la creencia y la disminución de la práctica religiosa sería fácil caerse en la timidez y darse a la retirada callando nuestra fe, o tratando de adaptarse al mundo actual hasta el punto de abandonar valores esenciales. En cambio, como discípulos misioneros tenemos derecho a una sana autoestima y autoafirmación, ofreciendo resistencia y afirmando con fuerza el valor de nuestra convicción religiosa.

    Un ejemplo es el concepto de que la religión simplemente ha pasada de moda. Se llega a preguntar a los cristianos: ¿Ustedes se ocupan todavía de un tema tan marginal? Se piensa haber probado que el ateísmo es científico; el hombre no representa más que una máquina compleja en la que el cerebro ocupa el lugar de la computadora. Por eso podemos hacer todo lo que la ciencia nos facilita hacer. Dicen que Dios ha muerto y que la fe era nada más que una ilusión.

    Aquí es importante notar
    1º que estas afirmaciones sobre la religión no son nada científicas. Un filósofo encontrará muchas objeciones (del tipo: querer explicar el ser humano desde lo que las ciencias naturales afirman del cerebro equivale a medir la altura de un edificio en kilogramos).
    2º. En cambio, estas afirmaciones nacen de un sentimiento de superioridad; se cree que después de tantos siglos oscuros finalmente nos hemos emancipado. Esta posición ni es objetiva, ni se presenta sin pasión -de hecho se trata de una opción, una creencia en este caso en un sistema cosmológico cerrado.

    Otra cuestión a discutir sería cuánto tiene que ver la opción por un mundo cerrado a la transcendencia, con los grandes estragos que han causado y siguen causando sistemas totalitarios y el capitalismo desenfrenado.

    D. Sobre estas bases de la valoración del lado positivo, del reconocimiento de culpa y de la autoafirmación los cristianos podemos pensar en la conversión y los cambios que se nos exigen en la época actual. De mi parte sugiero que estamos invitados a considerar pistas como las siguientes:
    1. En una "época de autenticidad" necesitamos ser auténticos.
    2. Nuestra relación con el Dios viviente y autor de la vida necesita mucha profundidad para ser creíble. También la no-creencia ha adquirido más profundidad y hoy en conjunto es una alternativa respetable; pensemos en las obras de arte, el altruismo de tantas personas, y la búsqueda apasionada de la verdad en muchos sectores de la ciencia y el periodismo.
    3. Taylor hace una constatación curiosa: "Es como mucha gente que no desean ser seguidores sin embargo quieren escuchar el mensaje de Cristo, quieren que éste sea proclamado en alguna parte" (pag. 727). Es decir, incluso los no creyentes nos invitan a salir de nuestra timidez - después de la conversión nos espera la misión.
    Salir "a los caminos y por los cercados" (Lc 14,23)

    En la cultura actual misioneros generalmente no son bien vistos. Sin embargo, "todo discípulo es misionero" como lo afirma la iglesia de América Latina en el Documento de Aparecida (nº 144) y no podemos renunciar a esta condición de ser misioneros que tiene su origen en Dios mismo. También en ambientes de fuerte secularización es posible vivir la dinámica de la misión que consiste en cruzar fronteras, de buscar la encarnación de Dios en siempre nuevos ambientes culturales. En este caso estamos frente al secularismo; en occidente, pero también a otras áreas en cualquier parte del mundo y ciertos países como el Uruguay.  ¿Cuáles son las condiciones de misión en un mundo secular?
    1. Una de las condiciones es que la fe se admite sobre todo como opción personal. Se debe trabajar entonces en la animación de una fe personal. Hay que responder con nuevas formas y caminos creativos. El ambiente la mayoría de las veces no ayuda pero todavía atrae lo festivo, lo extraordinario - por ejemplo las peregrinaciones. Lo positivo es que desde la fe personal se puedo llegar a una comunidad de creyentes más convencidos y activos.
    2. Entre los jóvenes existe la condición de la ignorancia religiosa, del poco conocimiento del cristianismo. ¿Será que Europa occidental y otros ambientes ya comienzan a asemejarse a la ex-Unión Soviética donde los jóvenes poseen un conocimiento religioso casi nulo pero justo por eso sienten menos obstáculos para abrirse a la fe dentro de una comunidad eclesial?
    3. El secularismo no admite la posibilidad de una transformación del ser humano más allá del florecimiento natural. Esta condición de la misión exige que los cristianos afiancemos nuestra fe en tal transformación por el Dios de Jesucristo, el resucitado, que creamos con toda convicción en la divinización del ser humano como lo expresan las iglesia orientales, en un nuevo cielo y una nueva tierra, que creamos en algo más alto que el progreso humano. Aquí tienen su lugar la ética basada en el evangelio y el amor oblativo al ejemplo de Cristo.
    4. Hay varios puntos sensibles desde dónde se puede iniciar el diálogo misionero en el ambiente secularizado: 
      1. Lo que le falta al hombre moderno es la transcendencia. Se buscan muchas alternativas: arte, heroísmo en varios tipos de hazañas, hasta la entrega a sistemas totalitarios. Nosotros hemos recibido una alternativa mejor que puede llenar de veras el corazón humano.
      2. La carencia de lo transcendente se expresa a veces en una búsqueda religiosa y tal vez se reconoce algo sublime, divino, misterioso pero no se llega a la relación personal con Dios. ¿Por qué en estos casos no enseñar simplemente la oración?
      3. A nivel humano, se viven muchos valores de forma admirable, por ejemplo hay apertura al que es diferente, se da tiempo al voluntariado - ahí podemos añadir nuestra parte  testimoniando y hablando de aquel "amor como Cristo nos amó", el ágape
      4. Los pobres siempre cuestionan cualquier cultura. Como siempre, la misión debe optar en primer lugar por los que más sufren, lloran y anhelan cambios - los pobres en una palabra. En un proceso de evangelización mutua busquemos hacer crecer la esperanza, la única esperanza no ilusoria que se recibe con la fe.  La esperanza es una laguna en esta era pos-utópica.
    Como mencionado al inicio, escribo estas reflexiones estando en América latina, el continente donde los obispos han afirmado en su última asamblea en Aparecida que "todo discípulo es misionero" (nº 144) y han lanzado una misión continental.  Aquí se tiene muy a mano la posibilidad de mirar el secularismo desde la perspectiva de los pobres. En cualquier sistema son los que se encuentran más abajo los mismos que nos revelan que algo debe cambiar. El ser humano debe aspirar a algo más grande, incluso más grande que los logros de la edad moderna.

    Concluyo con unas palabras recientes de Benedicto XVI, del 11 de mayo 2011. El Papa constata:

    "Vivimos en una época en la que son evidentes los signos del secularismo. Dios parece desaparecido del horizonte de las personas o se ha convertido en una realidad hacia la que se permanece indiferente".

    Añade: "Pero al mismo tiempo se ve un despertar del sentido religioso… La vida sin un horizonte trascendente no tendría un sentido completo".

    Y nos deja finalmente unos pensamientos sobre la oración. Ella es

    • la "expresión del deseo que el hombre tiene de Dios … 
    • No es una mera fórmula, sino una actitud, un estar delante de Dios …  En ella el hombre toma conciencia de sí mismo y de su situación ante Dios, 
    • Sse pone de rodillas, incluso físicamente, pero no a la fuerza, como el esclavo, sino espontáneamente …  
    • Débil y pecador, dirige su mirada hacía el Misterio con esperanza".

    (Fin del texto)
    (Para bajar el artículo (partes 1 y 2) en formato Word: cliquear aquí.)

    P. Guillermo Steckling, OMI
    Cochabamba (Bolivia), el 12 de mayo de 2011

    Conversion comes in strange packages



    A little thought as we approach Holy Week :


    "Conversion comes to us in strange packages, under unusual conditions, and when we may least expect it. Neither do we choose it. Rather, like crisis, 'it is thrust upon us'  


    Conversion is the consequence of God's enormous gift of love." 


    (Jo Ann McCaffrey, At Home in the Journey, page 157.)


    Hacer memoria y caminar - de un seminario sobre la vida consagrada apostólica

    Hacer memoria y caminar



    "Seguir a Jesús implica dos dimensiones: … hacer memoria y caminar".  Una teóloga brasileña resume así el cometido esencial de los religiosos hoy (1).

    Como parte de mi sabático, leí con mucho interés las conferencias del Seminario sobre la Teología de la Vida Consagrada Apostólica, organizado por las dos uniones de superioras y superiores generales. El encuentro tuvo lugar en Roma del 8 al 11 de febrero 2011 y reflexionó sobre el tema de la "Identidad y significatividad de la Vida Consagrada Apostólica" (2).

    Hacer memoria de Jesús y caminar con él - ¿cómo se entiende y cómo se vive esto en un mundo que se encuentra en transformación acelerada? Las preguntas que se plantean hoy a la vida consagrada y especialmente a su rama apostólica son serias y urgentes. En las culturas posmodernas, la fe cristiana y la religión misma están en crisis y muchas personas consagradas y sus institutos percibimos esta crisis de forma particularmente aguda.

    No se pueden esperar respuestas acabadas de un seminario de cuatro días aunque a mi juicio se ha producido un material de alta calidad. Si ustedes quieren enterarse con más detalle de los contenidos, o incluso leer algunas o todas las conferencias, basta abrir el sitio www.VidimusDominum.org o ir a este enlace directo con el seminario, versión española.

    De mi parte quiero compartir con ustedes los lectores del blog "OMI en misión" algunas de las ideas que surgieron y que según mi opinión abren varias pistas a tener en cuenta para aquella forma de seguimiento de Jesús que es la vida consagrada apostólica.

    Les presento siete puntos. Los primeros tres puntos son para situarnos. Es importante plantear bien las cuestiones antes de buscar respuestas a ellas. Seguirán cuatro puntos como pistas de acción.

    1. Vivimos un cambio de época y nuestra visión del mundo ha cambiado radicalmente. Aunque la globalización es una espada de dos filos, ella nos han abierto nuevos horizontes: hacia la variedad de otras culturas, hacia la dimensión histórica de lo que hoy existe hoy, y hacia las impresionantes posibilidades que nos ofrece la ciencia. Todo esto nos fascina; en cambio notamos que las expresiones religiosas formadas en otras épocas ya no encuentran eco en muchos de nuestros contemporáneos. Hasta existen modalidades agresivas de secularización en este mundo pos-moderno, que rechazan toda trascendencia.

    2. La Iglesia ha acogido de manera positiva muchos aspectos de la nueva visión del mundo ya que ésta responde en gran parte a su tradición bíblica y a la lógica de la encarnación. El Concilio Vaticano II reconocía la gran importancia que tienen la historia, el contexto y las culturas para vivir nuestra fe, y en la práctica la Iglesia se está volviendo mucho más pluralista y policéntrica aunque el proceso no sea ni simple ni linear.

    3. La Vida Consagrada Apostólica, a pesar de su edad madura de muchos siglos, ha resentido tal vez más que otras vocaciones eclesiales el cambio de época. Los consagrados apostólicos quieren vivir según el estilo de vida de Jesús y de los apóstoles (3) pero no desde el claustro monástico sino en medio del mundo. Uno de los desafíos más destacados por el seminario fue la crisis de la vida consagrada apostólica en los países secularizados.

    ¿Por qué repercute tanto esta crisis? Simplificando se puede decir que el Vaticano II. cambió la relación entre Iglesia y mundo de hostilidad y distancia a aprecio y cercanía, y consecuentemente la vida consagrada con su pasado de huida del mundo fue la que se cuestionó sobre su identidad más que otros sectores de la Iglesia. Es verdad que el aprecio al mundo amado por Dios (Jn 3, 16) y el respeto a la creación se encuentran también en la tradición de la vida consagrada (pensemos en San Francisco o en San Ignacio) pero no habían sido expresados adecuadamente en la teología, la espiritualidad y las normas jurídicas.

    Pasemos a la segunda parte. Después de plantear la situación del mundo actual y de la Iglesia, y de los consagrados de la rama apostólica dentro de estas realidades, los teólogos y superiores del seminario han indicado varias pistas que pueden conducirnos a juzgar y actuar adecuadamente.

    4. Siendo el tema la teología de la Vida Consagrada Apostólica, es normal que se mencionen unas cuantas pistas para la reflexión teológica, por ejemplo:
    • profundizar sobre las formas socio-culturales actuales de la religión - que tienen muchos elementos de la sociedad agraria - y su significado en el mundo pos-moderno y secularizado (4); 
    • desarrollar una sólida teología del mundo que reconoce la presencia del Espíritu en toda la creación, sin dejar de considerar el "mundo malo" también; 
    • analizar las nuevas comunidades de vida consagrada y dejarnos cuestionar en algunos aspectos (5).
    5. En la práctica es esencial, se dijo, que se viva tanto la consagración total a Dios como al mismo tiempo la misión; que se tenga la libertad de dedicar tiempos largos a la oración (6) pero sin caer en el dualismo entre meterse en actividad frenética y luego "recargar las baterías". La meta debe ser la unidad de vida para llegar a ser contemplativos en la misma misión.

    6. Vivir en comunidades interculturales toda la riqueza de las diferentes expresiones de nuestra fe, tiene un alto valor profético en un mundo que quiere todavía solucionar nuestras diferencias culturales de forma violenta. "La vida religiosa, es una respuesta posible a la matanza de Abel", dijo un participante del seminario (7).

    7. Es tiempo de enfatizar la comunión en la Iglesia. Los diferentes carismas de los consagrados pertenecen a la Iglesia. A todos los cristianos nos une la consagración bautismal y el llamado a la santidad. La comunión se expresa, entre otras cosas, por medio de los laicos asociados y en la cooperación intercongregacional, de la cual el seminario ha sido un hermoso ejemplo.

    Conclusion

    Las reflexiones del seminario han confirmado algunas de mis convicciones y me han cuestionado en otras. Es claro que la reflexión debe seguir.

    Se citó a un sociólogo francés, Edgar Morin: "Todo está interconectado, entrelazado, y existe una interdependencia entre las crisis" - aquí, entre las crisis del mundo, de la Iglesia y de la Vida Consagrada. Las personas consagradas de vida apostólica, ¿no nos encontramos acaso bien ubicadas para intuir la naturaleza de las crisis que acontecen hoy,
    • estando insertos en el mundo a ejemplo de Jesús, 
    • habiendo optado por ser libres para poder dedicar tiempo a solo Dios, y 
    • constituyendo comunidades que quieren prefigurar esta nueva creación para la cual Dios ya está a la obra?

    Haciendo memoria de los dones recibidos, ¡pongámonos en camino!


    23 de febrero de 2011
    P. Guillermo Steckling, OMI



    NOTAS

    (1) Hna. Vera Ivanise Bombonatto, f.s.p., Brasil: Reflexión teológica sobre las nuevas experiencias de vida religiosa apostólica (enlace).

    (2) Invitados por UISG y USG (las dos uniones de superioras / superiores generales) participaban treinta teólogas y teólogos, y veinte superiores y superioras generales; de parte de los o.m.i. estuvo el P. Ron Rolheiser.

    (3) "La vida consagrada es memoria viviente del modo de existir y de actuar de Jesús"; Vita Consacrata, 22.

    (4) "¿Cuál es la forma socio-cultural de la religión que expresa de manera adecuada la religiosidad fundamental de la humanidad y la búsqueda de la espiritualidad, hoy?" (Antonio Pernia, SVD; enlace)

    (5) En el Brasil surgieron unas 500 fundaciones nuevas de comunidades de vida consagrada; en América Latina Brasil es seguido de Colombia y México.

    (6) Vita Consecrata n 25: "El primer deber misionero de las personas consagradas les concierne a ellas mismas, y lo realizan abriendo su corazón a la acción del Espíritu de Cristo."

    (7) Hermano André-Pierre Gauthier, f.e.c., Francia (enlace).