Ante el secularismo: apuntes del P. Mingo Di Meo OMI


El P. Mingo Di Meo OMI (Uruguay) comenta lo siguente sobre la entrada "Ante el secularismo..."

Mis preocupaciones: 
  • que como Iglesia a veces veo que "la base de ésta" no está preparada a este "nuevo frente de la evangelización", ni estamos preparados ni nos preparamos a la "convivencia y anuncio" en una sociedad que es o va  a ser secular/secularizada.
  • Formar a nuestra gente, nuestros laicos, porque van a ser ellos los primeros que entran en contacto y dialogo con el mundo secularizado. Jesús no siguió paso a paso a los discípulos sino los formó y los envió. 
Surge una pregunta: ¿por qué los primeros cristianos estaban dispuestos al martirio y hoy no se tiene el coraje de "declararse plenamente cristianos"? Es más difícil hoy anunciar pero al mismo tiempo hay más oportunidades de formarse. HAY QUE LLEGAR A HACER LA PROFUNDA EXPERIENCIA DE DIOS porque simplemente "saber" de Dios no "inflama" el corazón a anunciarLo, solamente la experiencia nos da esta fuerza y este coraje.

Para mí hay una diferencia entre "el racionalismo" de la edad moderna y "el vacio" actual. Antes el racionalismo ponía "la diosa razón" en primer lugar, pero hoy no es claro qué "dioses" se siguen, cuáles quiere presentar esta sociedad secularista. En parte se quiere rechazar una "anticuada y anacrónica" imagen de Dios pero antes que nada creo que el secularismo moderno QUIERE HACER UN TRABAJO DE DIVISIÓN, APAGAR CADA OPORTUNIDAD DE COMUNIÓN E IMPLEMENTAR SIEMPRE MÁS EL INDIVIDUALISMO Y ASÍ ABRIR CAMINOS AL CONSUMISMO.

Algo fundamental a entender es que siempre más (y en algunos lugares, como Uruguay, eso ya es realidad desde unos siglos…) la Iglesia no va a tener "beneficios" por su prestigio sino por la confianza que van a "ganarse" los mismos eclesiásticos y cristianos. Hay que pasar de la Iglesia-poder a la Iglesia-autoridad moral (Cf Paolo VI, "el mundo no quiere maestros sino testigos").

Desafíos: aceptar y prepararse (en todos los aspectos) a ser nuevamente minoría, levadura, sal en la masa y no la masa… Por eso SER ESPECIALISTAS DEL DIALOGO Y DESARROLLAR UN PAPEL "CATALIZADOR" EN NUESTRA SOCIEDAD DONDE AYUDAMOS A ÉSTA A ENCONTRAR LOS FUNDAMENTOS HUMANOS DE SUS VALORES Y OFRECEMOS "EL PLUS" DE LA FE A QUIEN QUIERE.

Comparto lo que usted escribía en el párrafo: ¿Cuáles son las condiciones de misión en un mundo secular? (ver aquí)
  • La vocación cristiana en este momento histórico para mi pasa mucho por "ser compañeros de camino" de nuestra sociedad, de nuestros hermanos "distintamente creyentes". 
  • Nuevamente afirmo que hay que "profesionalizarse" en el dialogo abierto, maduro a nivel científico, filosófico y fundado sobre una experiencia de Fe testimoniada por la vida cotidiana. En muchos casos se nos ofrecerá la "oportunidad" de Pablo en el Areópago: habrá que aprovechar del vacío existencial, de la gana de "algo más" por parte del dialogante para anunciarle así la "persona de Jesucristo". 

En todo esto me pregunto cuál puede ser nuestro papel misionero como oblatos. ¿No tenemos que ser nosotros estos especialistas del dialogo? No nos toca a nosotros "salir de los lugares seguros" (¿parroquias?) para ir a iniciar nuevos caminos? En un mundo secularizado, individualista y consumista nuestra C 37a no es extramente actual? ¿No es ese un instrumento prioritario de evangelización en el cotidiano?

Recibido el 29/05/2011